Vale, necesito desahogarme. Desde que salió Idols, siento que he vuelto a enamorarme (otra vez) de Yungblud. Este álbum no solo es música: es terapia emocional y abrazos en forma de canción. Aquí va mi confesión más sincera: este disco me ha destrozado y reconstruido.

1. “Hello Heaven, Hello”: 9 minutos de locura emocional
¿Quién abre un álbum con un tema de casi diez minutos, que parece una montaña rusa emocional entre lo teatral y lo íntimo? Pues sí, Dominic lo ha hecho. Empieza con voz temblorosa, casi como si se desnudara emocionalmente, y de repente explota como si fuera una ópera punk. Estaba en mi puesto de trabajo, con los auriculares puestos, y se me puso la piel de gallina. Literal.
2. “Lovesick Lullaby”: imposible no bailarla (y llorar un poco también)
Esta canción tiene ese rollo britpop noventero mezclado con una melancolía que te hace sonreír mientras se te escapa una lágrima. Es la típica que imaginas cantando a gritos en un festival de verano, con las manos en alto y rodeada de gente que también está un poco rota por dentro. Qué maravilla, por favor.
3. “Zombie”: no estaba preparada
Sabía que venía algo potente, pero Zombie me ha dejado tocada. Es una carta abierta sobre identidad, sobre estar atrapado en la imagen que esperan de ti. Y si encima te enteras de que la escribió pensando en su abuela, y ves el videoclip con Florence Pugh llorando… Mira, lloro yo también. Sin remedio.
4. «Idols Pt. 1»: transportada a un Bowie en sus años top
Sé que Dominic se ha inspirado en grandes artistas para este álbum, pero es que esta canción me genera una sensación nostálgica sin haber vivido yo los años setenta y ochenta (nací en el 1994). ¿Sabes cuando tienes ese sentimiento de anemoia? Cuando echas de menos una época que no has vivido. Pues eso.
5. Grabado en Leeds: más cerca del corazón imposible
Todo el disco lo ha grabado en Leeds, en un estudio sin distracciones, cerca de casa. Y se nota. Hay una sinceridad brutal en cada tema, como si estuviéramos leyendo su diario. Dice que es su disco más ambicioso, y también el más honesto. Y yo, como fan, no puedo más que agradecerlo.
🗣 El fandom está igual de enloquecido
Llevo días leyendo Reddit, X, TikTok… Y todos coincidimos: este es un nuevo nivel. Algunos dicen que nunca le han visto tan centrado, tan claro. Y se nota que Idols no es un producto, es un proceso. Un viaje personal.
Y sí, se habla mucho de influencias: Bowie, Freddie Mercury, The Verve, Oasis… Está claro que Yungblud ha vuelto a sus raíces, pero lo ha hecho para reinventarse. Y lo ha conseguido.
📅 Cosas que no me pienso perder:
Su concierto único en Madrid el 11 de Octubre. Cae sábado, me pilla en «casa» y será la segunda vez que lo vea en directo desde 2021 (si por mi fuera iría a TODO lo que hace, pero no se ha podido). Vamos, que esta vez no me lo pienso perder.
No puedo ser objetiva, ni quiero. Este disco no es solo una colección de canciones. Es un grito para los que hemos sentido que no encajábamos. Es un refugio para los que necesitamos recordarnos que estamos bien tal y como somos. Es un disco que no escuchas: lo vives.
Así que sí: Idols me ha destrozado… y me ha hecho sentir más viva que nunca.

Deja un comentario